No, con el dinero de los catalanes en Andalucía no se subvenciona ni el gimnasio, ni que los andaluces tengan un perro de compañía. Para que sigan engañando a la Generalidad de los catalanes con la matraca de la secesión y la independencia. Que el marido de la rumana se olvide de volver al Palau de la Generalitat. Que nadie se extrañe, no obstante, de las imbecilidades que suele decir este tal Turull. A eso se dedican Puchi, su manijero Turull y el resto de sus secuaces.