Las campañas electorales reinan y se estiran como el chicle. Dicen que dijo Maquiavelo que “el fin justifica los medios”, quedando el florentino como un político español del siglo XXI, sin comerlo ni beberlo. Sí dijo McLuhan aquello de que “el medio es el fin”, y tal cosa contiene una enjundia muy contemporánea. Peor es que el cursilón de Turull tira porque le toca, saltando como la Oca entre elecciones. Antes, tiró el presidente andaluz su oportunista plomada de demagogia electoral fuera de periodo de campaña de los comicios autonómicos de 2026: el gimnasio y la mascota deducirán en “la renta” en Andalucía.