¿Cómo definirías el momento profesional en el que te encuentras ahora mismo? A nivel actoral, el juego y el no juzgar, sino tirarte a la piscina y sentir y ser. A nivel personal, que los límites no son buenos, que no todo puede ser negro o blanco y que siempre hay que tener una balanza muy controlada. ¿A quién admiras tanto en lo profesional como en lo personal? Mi familia es el imán que me mantiene muy vivo cada vez que me levanto.