Netanyahu, por su parte, fue tajante con Hamás. Trump presentó su propuesta alegando que sería “un día histórico para la paz” no solo para Palestina e Israel, sino para alcanzar la “paz eterna en Oriente Próximo”. Naciones Unidas alertó en agosto de que la hambruna declarada en el norte de la Franja se extiende ahora hacia el centro. Sin embargo, ni Trump ni Netanyahu dedicaron palabras a esta tragedia humanitaria, centrando sus discursos en la seguridad de Israel. El plan de 20 puntos de Trump supone un intento ambicioso de redefinir el tablero en Oriente Próximo.