Después de la reunión, John Thune, líder de la mayoría republicana en el Senado, acusó a los demócratas de “toma de rehenes”. De acuerdo con los demócratas que asistieron a la reunión, se hizo ver a Trump “las consecuencias de lo que sucede en la atención médica al buscar recortes de seguros de salud”. La última vez que el gobierno cerró fue a finales de 2018, durante el primer mandato de Trump, durante 35 días. Se espera que la protección fronteriza, la atención médica hospitalaria, la aplicación de la ley y el control del tráfico aéreo continúen funcionando durante el paro. Pese a ello, si bien se seguirán enviando cheques de Seguridad Social y Medicare, la verificación de beneficios y la emisión de tarjetas podrían detenerse.