Dijo que el episodio le dejó “impotencia y coraje”, más por las expresiones hacia sus hijos que por la agresión misma. Según Moreta, lo que más le dolió fue que al momento del altercado al agente le escucharon gritarle a sus hijos “como si fueran unos animales”. Asegura que el funcionario la empujó y le gritó, mientras ella insistía en que sus hijos escuchaban lo que ocurría. Ella denunció que en ese momento sintió no solo afrenta personal, sino vergüenza al ver a sus hijos expuestos a ese trato. Varios usuarios exigieron una investigación y sanciones para el agente involucrado, así como una revisión del comportamiento institucional de ICE.