La isla de A Toxa, con su atmósfera de jardín en la ría de Arousa, es uno de ellos. Es en este marco que la figura del Rey Felipe VI se erige como un faro indispensable. El Rey, que en su agenda diaria lidia con el oleaje de la política internacional, con discursos que marcan el rumbo de España en foros como la ONU, encuentra en Galicia, y más concretamente en O Grove un remanso de paz. El Rey Felipe VI, el monarca mejor preparado de la historia de España, es una figura de consensos en un tiempo de fracturas, un faro en la niebla que se cierne sobre la política exterior e interior. Su visita es una declaración de intenciones: un compromiso con el diálogo, la democracia y el futuro de una España unida y próspera.