Carlos Alcaraz ya no compite, arrasa. El número uno del mundo remontó a Casper Ruud (3-6, 6-3 y 6-4) en dos horas de batalla y selló su pase a la final del ATP 500 de Tokio. El español suma su 66º triunfo de la temporada y alcanza su novena final consecutiva, una gesta solo lograda desde 1990 por los miembros del legendario Big Three. Sus títulos en Montecarlo, Roma, Roland Garros, Queen’s, Cincinnati y el US Open se combinan con las finales de Barcelona y Wimbledon. El estadounidense, verdugo de Alcaraz en la reciente Laver Cup, llega en gran forma tras superar a Jenson Brooksby.