Reducir el desperdicio de alimentos es una de las armas más efectivas ante la crisis climática por ello hay que concienciar a la ciudadanía, y qué mejor que hacerlo desde los comedores escolares, para concienciar a los niños y futuros padres. Así lo creen organizaciones que promueven una mejor gestión de la comida desde los comedores escolares para concienciar y rebajar el impacto medioambiental. La importancia de los datos para sensibilizar a todas las personas implicadas en el comedor escolar. Pero también gestionar la compra y el almacenamiento de alimentos, priorizando que sean frescos, locales y de temporada o mantener la temperatura de los platos. España cuenta desde el pasado abril con una ley contra el desperdicio alimentario, cuyo objetivo es frenar el desperdicio de alimentos en toda la cadena alimentaria, desde los productores primarios, en la fase de cosecha y recolección, hasta los consumidores finales, tanto en los hogares como en bares y restaurantes.