Con respecto a los precios, señalan que «los locales existentes que son de alquiler, no han bajado sus precios». Sin embargo, los propietarios no quieren subir los precios por miedo a que los inquilinos se marchen. «En las calles adyacentes están despoblando del comercio porque les han subido el el alquiler y en tres segundos se van». Incluso, recuerda, que «en la época más fuerte de ventas que tuvimos los precios se mantuvieron intactos». Los comerciantes encuentran una estabilidad en torno a los precios que no pueden tener en zonas más céntricas de la ciudad.