Y aquí hay un error fundamental: se dice que los pensionistas se han «ganado» este trato. Es decir: los pensionistas de hoy se están apropiando de una riqueza que aún no se ha generado y que corresponde a las generaciones futuras. Desde 2018 esas transferencias han subido 1,5 puntos de PIB, y en los próximos años crecerán en otros 2,7 puntos. Ven que pagan más impuestos, que su renta neta apenas crece y que los servicios públicos no mejoran. La sostenibilidad del sistema exige decir cosas incómodas: que hay que producir más, que hay que trabajar mejor, que hay que formarse más.