Si bien no es un hecho inédito en la región, caracterizada por la volatilidad económica y las fluctuaciones cambiarias, la declaración de entrada en bancarrota de Azul era esperada. Durante la pandemia, aerolíneas como LATAM Airlines, Avianca y Aeroméxico se declararon en bancarrota en Estados Unidos de forma proactiva. Cuando el real se depreció un 27% frente al dólar estadounidense en el 2024, los costos de Azul vinculados al dólar se dispararon. La deuda neta de Azul se disparó casi un 50% interanual en el primer trimestre de 2025. Además, la viabilidad de las operaciones de carga de Azul, aunque potencialmente lucrativa, se ve socavada por la escala limitada.