La discreta nave industrial en Barcelona se convirtió, por tres días, en el centro espiritual de más de mil fieles de La Luz del Mundo, una iglesia nacida en México que arrastra críticas y controversias. Aunque en España su presencia es reducida, con templos pequeños en Barcelona, Madrid y Getafe, la organización celebró su convención anual, incluyendo la Santa Cena, su ritual más importante. “Vine porque mi madre en Jalisco siempre participaba en la Santa Cena. “Nos llaman secta porque somos diferentes, pero enseñamos respeto a la familia, la educación y las leyes”, afirmó. Estas denuncias contrastan con el discurso oficial de la iglesia, que insiste en su misión espiritual y su defensa de valores cristianos.