“Muy mal, muy mal, porque la destrucción continúa en la selva. Ahora viene el tema del tren de carga y se autorizaron otras 260 hectáreas más nada más para este fin. Vemos proyectos como el San José que se presentan como algo controlado, pero la realidad es que la fragmentación de la selva es irreversible. Estamos comprometiendo la base de nuestra vida cotidiana, el agua con la que cocinamos, con la que bebemos, con la que vivimos”, mencionó. Además, advirtió que la fragmentación de la selva corta la conectividad ecológica, dejando a muchas especies sin corredores biológicos para sobrevivir.