Sea como fuere, cualquier persona tiene garantizada la discreción y la gratuidad de esa llamada. «Le hacemos una orientación en crisis, atendemos a la persona con lo que pasa en el momento y se acaba la llamada ahí. Redunda la responsable a nivel local de que hay dos niveles en la atención: uno de orientación y el segundo de acompañamiento presencial. «Estamos en la avenida de la Cruz del Campo; ahí fue donde tuvimos la primera sede», dice, en referencia a tiempos del jesuita Serafín Madrid como fundador de la Ciudad de San Juan de Dios en Alcalá de Guadaira. Hay hasta chat para quien así lo prefiera, como los jóvenes, que en el 31 por ciento de cifras a nivel nacional emplearon este canal.