Ha presumido de gestión y otros se la han afeado. Su postura final ha sido justificar también por qué, sin presupuestos, se ha visto en la tesitura de adelantar elecciones. Cabe señalar que la propia Pilar Alegría (PSOE), oponente principal del popular, lo ha asumido y manifestado abiertamente: el combate era ciertamente desigual. No han caído en el insulto fácil. La izquierda, el feminismo; pero Alegría se ha muteado en una materia donde antes se hacía grande.