Trump busca así internacionalizar el cerco económico y convertir la energía en el eje de su estrategia. La orden afirma que Cuba «acoge peligrosos adversarios» e invita a que instalen capacidades militares e inteligencia que «amenazan directamente» a Estados Unidos. Entre las acusaciones más graves figura la referencia a que la isla alberga «la mayor instalación de inteligencia de señales de Rusia en el extranjero». El golpe económico llega además tras la muerte de cubanos en la operación en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro. Después, el Departamento de Estado, en coordinación con Tesoro, Seguridad Nacional y el representante comercial, decidirá si se imponen los aranceles y en qué grado.