Ese lugar común tan repetido de “no hay rival pequeño” solo cobra sentido cuando se convierte en realidad. Cuando el guion se rompe. Cuando el que, en teoría, solo debía resistir, se atreve a competir. Y entonces aparece la otra idea, la que lleva días rondándome: ¿y si este Dépor ABANCA es capaz de repetir una de esas gestas que se quedan grabadas? Y porque este Dépor ABANCA ha demostrado que sabe sufrir, que sabe esperar su momento y que, cuando lo encuentra, no duda.