Tom Homan, el zar fronterizo de EE.UU., afirmó en Minneapolis que no “renunciará” a la misión migratoria del presidente Donald Trump, y defendió que, en sus primeros cuatro días al frente de las operaciones en la ciudad, se lograron “avances importantes”, y que la retirada gradual de más de 3,000 agentes federales desplegados dependerá de la cooperación de autoridades estatales y locales. “Más delincuentes en la cárcel significan menos agentes en las calles”, resumió. Prometió ajustes en la estrategia para reducir la presencia de fuerzas federales y hacer las operaciones “más seguras y eficientes”. Aunque Homan evitó comentar directamente sobre los casos, aseguró que cualquier agente que viole los estándares de conducta “será castigado”. También vinculó la reducción del despliegue federal a una mayor cooperación del sistema penitenciario estatal, particularmente para notificar a ICE sobre la liberación de reclusos considerados un riesgo para la seguridad pública.