La protesta se escenificaba así en la ciudad del Pisuerga, con pitadas y carteles contra los recortes en la Política Agraria Común (PAC) y, sobre todo, esta vez, contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. «Nos están asfixiando, lo que compramos está por las nubes y lo que vendemos, por los suelos», afirman. Viene con sus padres, casualmente otros María y Pedro, agricultores al frente de una explotación de secano en la que él también querría implicarse. Para más inri, la incomprensión del resto de la sociedad: «No se está entendiendo lo que pasa», asegura Lidia. «Yo hablo con amigos que van al súper y no conectan lo que hay ahí con lo que sale del campo», ejemplifica.