La ceremonia religiosa se ha celebrado una hora después del comienzo del funeral en Huelva, provincia en la que residían 27 de las víctimas mortales. En la homilía, el arzobispo y cardenal de Madrid ha señalado que «hoy la Iglesia permanece en silencio junto a un pueblo herido». La realidad es que el funeral es una Eucaristía abierta, en la que, según dijo el arzobispo en la carta de Ayuso, estaban invitados todos los madrileños. En el caso del PSOE de Madrid solo acudió la portavoz municipal, Reyes Maroto, y el delegado del Gobierno de Sánchez, Francisco Martín. Quieren que miremos al dedo pero hay que fijarse en la luna», aseguran estas fuentes próximas a López.