Ahora se ha informado que en tan solo en pocos días encontraron un comprador. Como la venta no se ha cerrado, tampoco se sabe cuánto ha accedido a pagar, si es la misma cifra por la que estaba disponible o si será superior. Hackman y su esposa compraron esta finca en los años 90 y en 1997 terminaron la construcción de la residencia, la cual diseñaron según sus necesidades y gustos. Sobre el exterior de la propiedad, el listado dice que hay “múltiples espacios al aire libre son perfectos para meditar, entretenerse o admirar la puesta de sol. Un putting green privado y un jacuzzi cerrado con vistas a la ciudad complementan la propiedad.