Pero cuando cae la noche y las flores se quedan a oscuras, surge una duda lógica, dónde duermen los colibríes y cómo aguantan tantas horas sin comer. Según la revista especializada BirdWatching, los colibríes descansan solos sobre ramitas finas escondidas en árboles y arbustos, donde los depredadores tienen más difícil verlos. Las hembras que están criando duermen en el nido junto a los pollos y solo ellas usan esa pequeña “cuna” como cama nocturna. Todo esto conecta directamente con la forma en que gestionamos nuestros jardines y terrazas. El comunicado oficial más reciente sobre el papel del torpor en la energía y la migración de los colibríes ha sido publicado por la Universidad de Toronto.