En Cape Neddick, en el estado de Maine, Estados Unidos, una decisión familiar se transformó en un hito ambiental. Una madre y su hija donaron más de 730 mil metros cuadrados de bosque. Becky Linney y su hija Shanlee cedieron las tierras a York Land Trust. El terreno alberga bosques de pinos, humedales y lagunas claves para la flora y la fauna local. Regulan el clima, almacenan carbono y protegen el suelo y el agua.