Australia atraviesa una ola de calor sin precedentes, con registros cercanos a los 50 ℃ que alteran la vida cotidiana. Además, la persistencia del fenómeno refuerza la preocupación por el impacto del cambio climático. Un patrón que se repite y se intensificaLa Oficina de Meteorología califica el episodio como histórico. Por ende, el calor extremo deja de ser una anomalía y se convierte en una constante climática. Factores que prolongan el calorLa ola se explica por una masa de aire caliente proveniente del noroeste que quedó estacionada.