La recolección comenzará este fin de semana. Chapitas, pulseras, pines, cintas, identificadores y otros objetos que nos acompañaron durante estos meses, en la muñeca, en la mochila, en la solapa, podrán ser acercados como parte de una acción colectiva que busca transformar gestos individuales en memoria compartida. Su regreso cierra una etapa marcada por la angustia, la espera y el dolor, pero no clausura la necesidad de recordar lo vivido ni de sostener, con responsabilidad y sensibilidad, la memoria de lo ocurrido. Hoy se propone reunirlos, cuidarlos y resignificarlos para que no se pierdan en el olvido ni queden reducidos a un recuerdo individual. Asimismo, a mediados de febrero se habilitará un punto de recolección en la vía pública para que quienes aún no hayan podido acercar sus objetos puedan hacerlo.