Este jueves 29 de enero, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, el papa León XIV tuvo la oportunidad de recibir a los participantes en la reunión plenaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. En su intervención, el Pontífice identificó una ruptura en la transmisión de la fe a las nuevas generaciones como «un asunto de gran urgencia» para la sociedad actual. El papa afirmó que la situación que se presenta debe llevar a los creyentes a redescubrir la «dulce y reconfortante alegría de evangelizar», que está en la base de la vida y de la misión de la Iglesia. El Pontífice insistió no sólo en que la Iglesia es misionera, sino en que hay que mirar más allá de la «Iglesia misma». León XIV calificó este ámbito del ministerio como «sumamente delicado» y subrayó que es de suma importancia procurar que las exigencias no se deben olvidar: «que la justicia, la verdad y la caridad» se respeten siempre.