En el sistema laboral mexicano, la duración de la jornada diaria está limitada para asegurar el bienestar físico de los empleados. La jornada diurna tiene un máximo de ocho horas, la nocturna de siete y la mixta de siete horas y media. La Ley Federal del Trabajo establece que las horas extra deben ser voluntarias y responder a situaciones que pongan en riesgo la operación o por necesidades temporales de la empresa. Esto significa que el límite legal permitido bajo el esquema de pago doble es de nueve horas semanales. Los empleadores deben recordar que la transparencia en el pago de horas extra no solo es un deber legal, sino una estrategia para retener talento y mejorar la productividad.