Las dos tecnologías de propulsión con las que se estrena comercialmente el Compass son la eléctrica y la microhíbrida. Pueden, como en el resto de versiones, hacerse usando potencias de hasta 160 kW con corriente continua y 22 kW con alterna. Inusualmente en Jeep, la aerodinámica ha cobrado cierto protagonismo en el desarrollo de la carrocería, con el objetivo de reducir bien su emisión de CO2, bien de incrementar su autonomía eléctrica. En su habitáculo encontramos una pantalla central apaisada de gran anchura en la que se integran, por ejemplo, los controles de la climatización. A los dos niveles de equipamiento con los que se lanza el Compass se sumarán, más adelante, los Summit, Upland y Overland, estos dos últimos vinculados a las versiones 4xe.