El estudio dibuja un panorama sombrío: los delitos sexuales digitales han crecido un 13% en los últimos dos años. Solo en 2024, las denuncias superaron el millar, aunque la organización advierte de que esto es solo "la punta del iceberg". El agresor ya no es un desconocidoUno de los datos más alarmantes del informe (basado en sentencias entre 2023 y 2024) es el cambio en el perfil del agresor. La Ley Rhodes (LOPIVI) no se está aplicando de forma sistemática, especialmente en el uso de la prueba preconstituida (grabar el testimonio una sola vez). Procesos eternos: Más del 60% de los casos tardan tres años o más en resolverse.