"Si quieren que las negociaciones tomen forma, ciertamente deben abandonar las amenazas, las demandas excesivas y el planteamiento de cuestiones irracionales", dijo el miércoles el ministro iraní de Exteriores, Abas Araqchi. El jefe de la diplomacia iraní aseguró además que las Fuerzas Armadas del país "tienen los dedos en el gatillo" para responder a cualquier agresión. Analistas consideran escasas las posibilidades de que la República Islámica acepte unas condiciones que se acercan a una rendición. "No creo que nadie pueda darte una respuesta sencilla sobre qué pasaría en Irán si el líder supremo y el régimen cayeran", dijo el miércoles el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. El miércoles publicó un mensaje en X con un vídeo de hace días en el que afirma que "la tarea del enemigo es asustar" y llama a no tener miedo.