El descontento de Tianqi trasciende el mero desacuerdo legal y abarca a la percepción del sistema judicial chileno por parte de inversionistas extranjeros. Cabe recordar que el conflicto estalló inmediatamente después de la firma del acuerdo hace más de un año. “Reafirma su compromiso con la transparencia, el buen gobierno corporativo y la protección de los derechos de todos los inversionistas minoritarios”, señaló. Esta declaración confirma lo que el mercado y los observadores ya anticipaban: el camino judicial en Chile puede estar cerrado, pero el conflicto está lejos de terminar. “El tratamiento que hemos recibido actualmente en este proceso es sin duda frustrante para nosotros como minoritario internacional”.