Los jugadores no dieron la talla, y todos les ven como los máximos responsables, porque ya han tenido a tres entrenadores en año y medio. Luego al final, pues... Ha sido castigado por el infortunio con esas cosas que afean más una derrota. Sin embargo, es evidente que hay muchas dificultades, y que el problema no estaba en el banquillo. No hay continuidad en el juego, y tampoco se ve que los futbolistas tengan hambre de ganar trofeos. Si no lo consiguen, vienen años muy duros en el club.