Esta escalada en la retórica y la planificación militar cobra fuerza después de que las conversaciones entre Washington y Teherán sobre los programas nuclear y de misiles no lograran avances concretos. El colapso de este frágil canal de diálogo se atribuye a condiciones impuestas por Washington que Teherán consideró inaceptables. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, aseguró que las Fuerzas Armadas del país están listas para una respuesta inmediata. «Nuestras valientes Fuerzas Armadas están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión contra nuestra querida tierra, aire y mar», escribió el canciller en su cuenta de X. El 24 junio, Tel Aviv y Teherán anunciaron un alto el fuego que puso fin a los enfrentamientos.