Es la bajada consecutiva a su Estrategia de Seguridad Nacional, y que se difunde en un momento muy crítico de la política global y del rol que la Casa Blanca está jugando en ella. Pero también se manifiesta ser claros y realistas sobre la velocidad, la escala y la calidad del histórico desarrollo militar de China. Aprovecharán esta iniciativa histórica para reconstruir la industria de defensa del país, que sustenta la defensa y la de sus aliados y socios. Por consiguiente, si bien Estados Unidos está y seguirá comprometido con Europa, priorizan la defensa del territorio estadounidense y la disuasión de China. Pero la preocupación es que no sienten que sus aliados estén preparados de la misma forma, por lo tanto, deben comprometerse con la parte que les corresponde de la carga de la defensa colectiva.