Entonces, ¿sirve realmente de algo lavar los arándanos o los pesticidas se quedan donde están? Llegas a casa con la bandeja de arándanos del súper y los guardas tal cual en la nevera. Si los enjuagas y los dejas húmedos en el frigorífico, se estropean antes y aparece moho con más facilidad. De ahí que los especialistas insistan en que el lavado es una herramienta de reducción de riesgo, no una garantía total. En el fondo, se trata de recuperar cierta tranquilidad cuando servimos un puñado de arándanos en el desayuno o los añadimos al yogur de los peques.