Y en el caso del Espanyol, el runrún por la falta de refuerzos va en aumento. Ayer ya avisábamos que lo de Cyril Ngonge, pese al ruido desde Italia, no estaba tan cocinado como algunos titulares querían hacer ver. El problema es que el Torino, donde el belga juega ahora cedido, todavía no ha dado luz verde para romper ese préstamo. Tiene 25 años y explotó en el Hellas Verona, lo que le sirvió para fichar por el Nápoles. Y la realidad es que el Espanyol aún no ha hecho ni un solo movimiento en este enero.