El hombre, ... de 48 años y bibliotecario de profesión, confesó haberlo matado, pero no recuerda el cómo, sólo el antes, el después y que lo hizo. se despidió del pequeño en un multitudinario funeral marcado por el dolor y la rabia. De hecho, la casa, situada en la calle Trinquet Vell de Sueca, continúa precintada por los investigadores de la Guardia Civil. El hombre, padre de un amigo de la víctima, se personó ensangrentado el sábado por la tarde ante el cuartel de la Guardia Civil de Sueca donde se entregó confesando el crimen. La víctima y su hijo estaban en su vivienda jugando a videojuegos cuando el ahora detenido supuestamente acabó con la vida del menor.