Para estos casos, existe una corriente psicológica que mira más allá del ego y la biografía personal: la terapia transpersonal. Nacía así lo que ellos mismos llamaron la «cuarta fuerza» de la psicología, después del psicoanálisis, el conductismo y la psicología humanista. ¿Qué ofrece la terapia transpersonal que la psicología convencional no alcanza? La coherencia entre lo que el terapeuta ofrece y lo que él mismo ha experimentado es fundamental. Y para ese viaje, tener un guía formado como un psicólogo transpersonal, es la mejor compañía que cualquier puede tener.