Sin embargo, a mitad de la temporada, en el Allianz Arena el sentimiento es unánime: la operación ha sido un error mayúsculo. El enfado de la afición y la pérdida de credibilidadLa paciencia de la afición del Bayern de Múnich se ha agotado. La inversión no ha tenido retorno alguno y ha generado un daño reputacional en la planificación deportiva. Salvo sorpresa mayúscula, el Bayern no contempla ningún escenario en el que Nicolas Jackson continúe en el club más allá de esta temporada. El Bayern de Múnich, acostumbrado a acertar en el mercado, asume el error y ya trabaja para que un fichaje así no vuelva a repetirse.