Los nacimientos en Chile comenzaron a descender a partir de 2010, especialmente por una brusca disminución de los embarazos adolescentes y la postergación de la maternidad por parte de las mujeres adultas. En una presentación a la prensa de los resultados del Censo de 2024, el INE señaló que el país alcanzó en 2025 la tasa global de fecundidad más baja desde que lleva el registro: 0,97 hijos por mujer. En 2024, el número fue de 1,06 hijos. Se espera que para ese año “el número de defunciones supere al número de nacimientos, dando inicio a un período de crecimiento natural negativo”, expuso Miguel Ojeda, jefe de demografía del INE. “Esta combinación de muy baja natalidad y alta longevidad ha transformado la composición de la población chilena”, dijo Ricardo Vicuña, director del INE.