Fuentes empresariales consideran que es farragosa y no mejora la situación económica en que quedarían las empresas tras tener que subir el SMI a los trabajadores, incluyendo los costes sociales. Una vez cumplidos todos estos requisitos el negocio ya podría aspirar a obtener una ayuda fiscal por los trabajadores con SMI a los que ha tenido que subir el sueldo por imperativo gubernamental. La ayuda fiscal sería creciente en función de la mejora de plantilla acometida, según la siguiente lógica. Maniobra para atraer a la patronalLa propuesta llega dos días después de que Trabajo anticipara una rebaja tributaria a las empresas para que se sumen al acuerdo para la subida del salario mínimo interprofesional. y UGT también habían apuntado a que la propuesta planteada tiene «algunas lagunas» sobre cómo garantizar que se hacen efectivos en los salarios los incrementos del SMI por la vía de regular los incentivos de la deducción en el Impuesto de Sociedades.