Kallas reconoce que lo que ha sucedido en los últimos meses «ha sacudido la relación transatlántica hasta sus cimientos», y que eso nos obliga a «que nuestras fuerzas armadas estén en una posición de fuerza» porque constituye un «cambio estructural» en la geopolítica mundial. También sucede a la intervención del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el Parlamento Europeo, en la que dijo de forma particularmente ruda que Europa no podía sobrevivir militarmente sin Estados Unidos. Significa que Europa debe intensificar sus esfuerzos» para ser independiente porque «hasta ahora ninguna gran potencia en la historia que hubiera externalizado su seguridad ha sobrevivido». La única certeza ahora es que la región seguirá siendo completamente impredecible. Pero lo que ha destacado Kallas es que la UE necesita cuanto antes dotarse de una defensa propia efectiva y creible.