El FC Barcelona reaccionó en el segundo tiempo para revertir el gol inicial del Copenhague y selló una victoria por 4-1 en el Camp Nou, un resultado que le permitió finalizar quinto en la primera fase de la Champions League y evitar la repesca. El equipo dirigido por Hansi Flick fue de menos a más en una noche especial marcada por el estreno europeo en el renovado estadio azulgrana. El inicio fue adverso para el conjunto catalán. Pese a dominar la posesión, el Barcelona mostró imprecisión durante la primera mitad, condicionada también por el fuerte viento. Pero el ajuste clave fue el nuevo rol de Dani Olmo, quien asumió el control del juego y transformó el funcionamiento del equipo.