Las declaraciones fueron hechas durante una audiencia ante el Senado, centrada en los planes de política exterior hacia Venezuela, pero rápidamente derivaron en el futuro de la isla caribeña. “Nos gustaría, pero eso no significa que vayamos a provocar un cambio, aunque nos encantaría verlo”, afirmó ante los legisladores. Rubio respondió apelando a la legalidad vigente: “El embargo estadounidense contra Cuba está codificado en la ley y exige un cambio de régimen para que podamos levantarlo”. Según la Casa Blanca, el fin de esos envíos agravará la crisis económica interna y acelerará un eventual cambio político en la isla. Para el secretario de Estado, el fin de los subsidios petroleros venezolanos obligará a Cuba a enfrentarse a una realidad económica insostenible que podría catalizar el cambio que Washington espera desde hace décadas.