El pastor Sergio Amezcua convirtió su iglesia cristiana en Minneapolis en un banco de alimentos que beneficia a más de 16,000 familias, principalmente inmigrantes, afectados por la ofensiva de ICE en la ciudad donde ya miles de voluntarios se han sumado a la iniciativa. El pastor Sergio Amezcua convirtió su iglesia cristiana en un banco de alimentos. Mientras atiende llamadas de personas que ofrecen desde pollo y leche hasta fórmula para bebés, Amezcua reconoce que el reto ahora es logístico y administrativo. El pastor considera que el despliegue de miles de agentes federales en la ciudad “se salió de las manos” y ha generado un trauma profundo. Constructores, panaderos y trabajadoras de limpieza han perdido ingresos, por lo que la organización también busca apoyar con ayuda para el pago de alquileres.