Según explicó LaLiga en un comunicado, la iniciativa persigue un doble objetivo: proteger a los locales que cuentan con licencias legales para emitir fútbol y fomentar la colaboración ciudadana en la defensa de los derechos audiovisuales. LaLiga pagará hasta 50 euros a las personas que denuncien emisiones ilegales de partidos en bares y locales públicos. La compensación económica se otorgará únicamente en los casos en que la denuncia cumpla con los criterios establecidos y resulte efectiva. Durante la retransmisión, si en la esquina de la pantalla no aparece ninguna letra, el contenido podría ser ilegal. En los bares debe figurar una “B”, mientras que en las casas de apuestas debe mostrarse una “A”.