Este cambio cromático no es solo visual:Reduce el albedo superficial hasta en un 20%, disminuyendo la capacidad de la nieve para reflejar la radiación solar. hasta en un 20%, disminuyendo la capacidad de la nieve para reflejar la radiación solar. Genera un ciclo de retroalimentación positiva: el deshielo favorece el crecimiento de las algas, que a su vez intensifican el deshielo. Las algas rojas en la Antártida representan un fenómeno de gran alcance que acelera el deshielo y refuerza la vulnerabilidad del continente frente al calentamiento global. Gracias a la combinación de satélites, drones e inteligencia artificial, la ciencia cuenta ahora con una base sólida para comprender cómo estos microorganismos influyen en la dinámica polar y en el futuro del planeta.