El religioso expresó que la alarmante situación se podría convertir en epidemia por efecto dominó si no se adoptan las medidas condignas como sociedad y como Estado. “Urge, sin embargo, hacer entrevistas con pruebas psicológicas, cuestionarios sobre el estado de ánimo, evaluaciones cognitivas de memoria y razonamiento para saber si es dable adjudicar un arma de fuego a una persona que no tenga la condición mental para portarla; sin importar que sea oficial o suboficial”, expresó Castro Marte. En primer lugar destacó el temple y prestigio que integran a las FFAA y la PN para ejecutar sus labores. Sin embrago, las relaciones interpersonales para los integrantes de las instituciones de seguridad, dice que son un desafío que no siempre es sano o edificante. El obispo de la diócesis Nuestra Señora de la Altagracia de Higüey, monseñor Jesús Castro Marte, señaló la necesidad de realizar pruebas psicológicas a miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, por lo delicado que es poner un arma de fuego en manos de una persona que no está en las debidas condiciones psicológicas para portarla.