La algarroba se presenta como ingrediente saludable y alternativa más sostenible para parte de los usos del cacao. Estudios sobre algarroba y sus productos tradicionales la clasifican como fuente de potasio, calcio, magnesio, sodio, hierro, cobre, manganeso y zinc. La pulpa se transforma en harina o polvo que se usa en bizcochos, galletas y bebidas, y en siropes y melazas que funcionan como edulcorantes naturales. Investigaciones sobre el árbol señalan que ayuda a mejorar la estructura del suelo, reducir la erosión y actuar como sumidero de carbono al capturar CO2 y almacenarlo en la biomasa y en el suelo. El estudio más reciente sobre el sector ecológico de la algarroba en España, elaborado en la Universidad Pablo de Olavide, ha sido publicado por Alimentta.